En algunas culturas orientales cuando las personas cumplen 60 años tienen DERECHO a cambiar su nombre por un nombre que los represente, que sea como una descripción de su vida y de lo que han logrado. Un caso famoso es el del pastor de la iglesia más grande del mundo David Yonggi Cho, quien antes se llamaba Paul Yonggi Cho.
Podemos decir que Dios es un Dios que cambia nombres cada vez que sus siervos entran a nuevas etapas de su servicio; recuerde a Josué quien antes se llamaba Oseas, recuerde a el apóstol Pablo quien tenía por nombre Saulo, ni que decir de Abraham conocido como Abram o de Jacob quien llegó a ser Israel. Todos estos ejemplos van acompañados de una nueva relación, un nuevo estado, una nueva etapa en la vida de quienes pasaron por este proceso. En todos los ejemplos arriba citados podemos decir que el cambio de nombre estuvo muy relacionado con el propósito de Dios en las vidas de estos personajes.
Después de más de 30 años de operar con un nombre que Dios mismo nos dio, creemos que Dios nos ha movido a una nueva etapa en nuestro ministerio, nos ha llevado a un lugar fresco y renovado y que nos ha visitado con una unción nueva y fresca que opera en nosotros para llevar al pueblo a la VICTORIA.
Esta es la razón por la que ahora somos el CENTRO DE VICTORIA, creemos que en medio nuestro hay miles de personas que alcanzarán la victoria en áreas de sus vidas en que ya no podían creer, que Dios nos visitará con victoria financiera, que Su gloria nos acompañará en esta nueva etapa y Él mismo nos dará la Victoria.
Este es un lugar para soñar, una casa de bendición, un centro para levantar al caído, para potenciar talentos oscurecidos por el pecado, este es el CENTRO DE VICTORIA, un lugar para vencer.